lunes, marzo 23

// Linger - The cranberries


Ayer lave mi chamarra.

Y usted se preguntara en que momento este lugar se convirtió en such and ordinary place… Como para que venga skene a contarle algo tan trivial…

Pero va más allá…

Ayer lave mi chamarra.

Y mientras abría los cierres del bolsillito que tiene por dentro, recordé como teníamos la broma de lo útil que era para escondernos en ella, de todas las veces que me envolvía con sus brazos, mientras sentía el frío del invierno entrar por los lados, de las veces que la usamos como picnic blanket, de aquella vez que abriste el cierre de ella para que pudiéramos fajar en aquel rinconcito de la puerta de servicio del bloque de apartamentos en el que intentábamos escondernos mientras nos comíamos a besos… De todas las veces que te morías de frío mientras intentábamos alargar las noches juntos en alguna calle, caminábamos súper lento para la estación que nos veía partir en direcciones opuestas… Y te extrañé, maldita sea que te extrañé, como lo he echo desde la última vez que me quisiste…

Ayer lave mi chamarra.

Lave Ámsterdam y todos los recuerdos que tenemos de ese viaje, lave todas tus bromas sobre como no era una chamarra si no un sleeping bag.

Lave todos esos conciertos, todos esos “aunque sea solo una hora” todas esas calles en las que insistíamos en perderos para poder seguir juntos un ratito mas.

Ayer lave mi chamarra.

Y otra vez se me rompió el corazón. (Este que tengo roto desde que decidiste terminarlo…)

Cundo escuche el bip de la lavadora, aun se escuchaba el crujido de la grieta.

La chamarra quedó limpísima, y se volvió a esponjar después de un rato en la secadora.

Pero yo me quede con el corazón roto, rotísimo, en este hoyo tan solo y oscuro en el que estoy.

Ayer lave mi chamarra y con ella una posibilidad mas de encontrarte.

Fuck.