martes, junio 16

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Mi abuela siempre me inculco el cariño a las raices, el enorgullecerse de lo que uno es y de donde viene, nunca fue una persona nacionalista de hueso colorado, pero debido a que creció en un rancho, las tradiciones por asi decirlo "mexicanas" siempre estuvieron muy presentes.

Me gusta ser méxicana y poder contar con una historia, con tradiciones, con mil y un fiestas/objetos/personajes/situaciones que complementan todo eso.

Yo creo que si algún día llego a ser diputada o legisladora, una de mis propuestas sería crear un fondo economico que llevara a toda la población mexicana a vivir un tiempo, solo un tiempecito lejos del país, las cosas cambian mucho, mucho.

Estando aca me di cuenta de que méxico es mucho más bonito de lo que yo creía, que tiene un clima privilegiado durante todo el año, que su tierra es muy muy fertil, que el caracter de la gente tiende a ser hospitalario y amable, que como diria Gerson, es una ciudad de ciudades.

Pero también me di cuenta de que esta muy viciado, que el pueblo trabaja para el gobierno y no visceversa, que nos conformamos con lo que hay, que no valoramos, que buscamos fuera lo que existe dentro y en abundancia

No creo que mi visión tenga que sere medianamente similar a la de todos los otros mexicanos, o que sea absoluta, Pero a uno se le llena la cabeza de preguntas sin respuesta, porque en méxico sucede esto?, porque aqui si y en méxico no? porque en méxico si y aqui no? porques y más porques que nunca antes habian sido visibles...

Quiero mucho más a México, pero justo por eso, también hay días en que me duele mucho la frustracion de ver como poco a poco se consume a si mismo.

De la comida se me antoja todo, todo, todito, pero más que la comida en si, extraño todo lo que la rodea, extraño a mi abuela haciendo ruidos de tabla de cortar en la cocina, sus especias, sus recetas, su sazón, los ruidos de los puestos de tacos, los puestos de mercado, lo variado e infinitamente peculiar que resultan los sabores mexicanos, aunque ahora que lo pienso, muero mato por unos esquites, acá todo el maiz es dulce, la unica vez que lo intente, cuando mordi el elote, parecia que en realidad le habia puesto limon a una cucharada de miel caro, fue taaaan frustrante el momento que nunca más lo volvi a intentar y perdi la esperanza.

Y es que si, esta bueno eso de conocer otros sabores, de probar otros gustos, e igual en una de esas uno se hace fan de cosas como el creme brûle, el camembert, las fish & chips, pero a mi no me engañan, siempre siempre se va a extrañar el saborcito de lo que uno conocio durante tanto tiempo.

Quien sabe, en una de esas y todo esto solo esta distorcionado por mi irremediable visión melosa, pero asi funciona, asi se siente y asi se intento explicarlo de la manera mas objetiva, clara y concreta.


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Now playing: La Cuca - La Balada
via FoxyTunes

6 comentarios:

La Blu dijo...

Fiate... yo no vivo fuera de méxico ahora, es decir, sólo en otra ciudad a donde nací.

Y todavía extraño la señora ofreciendo tamales oaxaqueños en la calle a las 7 am, y las guajolotas... y los tacos de suadero.

Aquí no hay... no, no hay y eso que todavía es méxico.

Ay... tengo antojo de un tamal, chale.

Gerson Obrajero/Tlalocman dijo...

Este finde me comeré unos esquites en tu honor!

Gracias por ver el video, a poco la fracesita no rulea? Si me convierto en famosos esa será una de mis máximas jejejeje! =)

Minerva o Atenea dijo...

Triste pero cierto. Hace un par de años, cuando todavía conservaba... una o dos esperanzas de conocer el mundo. Fuí con una amiga y un belga a comprar unos boletos para ver a Armin van Buuren en México. Ibamos a cruzar la calle, y el como era enorme, el cabrón media algo así como 2 metros 15 centimentros y tenía unas nalgotas... volviendo al punto... Nosotras obvio nos quedamos detrás de él, y que voltea bien enojado para decirnos ¿Por qué tienen miedo?

Después de explicarle... el muchacho solo dijo... UStedes los mexicanos viven con miedo. Y que razón tenía el muchacho, me cae.

Tenemos miedo hasta de caminar, y eso, pos si se lo debemos en mucho a la educación, pero también se lo debemos a las pocas ganas que tenemos de hacer algo, y a exigir lo que nosotros merecemos, ya sea por un trabajo, o ya que esta de moda, que nuestros "representantes" hagan algo.

Aunque no he conocido un solo europeo que haya conocido mi país y mi gente...

Amo mi rancho, aunque me muero por irme a vivir aunque sea un par de meses a las europas.

Besos!!

Alice dijo...

Ufff! para mi fue el Pozole.

Gracias por el post.

Anónimo dijo...

Ay! Sé lo que se siente extrañar alguna cosa del pueblo, yo además de extrañar la comida de Monterrey extraño a la gente sentada afuera de su casa por la noche, con tantísimo calor que hace allá la gente se duerme tarde y aqui en el D.F. todos llegamos a la casa y nos encerramos a dormir. Extraño ver a mi mamuchis en la cocina haciendo tortillas de harina.

Saludos!

Claudia

Enke dijo...

Me gusta la forma en la que escribes,amm estoy apunto de tomar una decisión de viajar a Madrid...

Me gusta tu blog, te mando un abracito de los por aca...

Saluttos

Enke