lunes, noviembre 17

El trabajo de Alejandro se termina en enero...
Y aún no se sabemos que sigue.
Además se me viene la navidad encima, es de esas fechas que me encantan pero que tienen cargas emocionales muy rudas en mi.

Uno nunca puede tener una certeza absoluta sobre lo que vendrá... pero el vivir con la certeza segura de que sabes lo que se acaba, pero no sabes lo que viene lo hace a uno sentirse un tanto... extraño.

No se si en Enero se acabe la Francia, no se si vaya a seguir, pero mientras son peras o son manzanas intento guardarme un pedacito de todo esto, día con día.

Hace dos semanas por ejemplo, me fui a caminar por Cannes, con toda la tranquilidad del mundo, me senté en un restaurancito, pedí una ensalada y agua con sirop, comí mientras veía y veía y veía gente pasar. Ahora entiendo porque esos restaurantitos siempre están llenos, es rico hacer eso, con todo y que no me gusta comer sola

Por mucho que algo no termine de gustarme, siempre he dicho que Juan los pinos es un lugar hermoso, pero no deja de ser un pueblo de viejitos, cuando se que se va a acabar me invade cierta nostalgia...

Y así ando, descubriendo todo lo que puedo, aprendiendo todo lo que puedo, y disfrutando lo que hay...
al día.

3 comentarios:

Lábani dijo...

así es ésto, disfrutar todo día a día, porque no sabemos cuánto durará.

Que lo que sea que venga, sea siempre lo mejor para ambos.

Abrazos.

::júbilo::haku:: dijo...

como dicen por ahi.. pase lo que pase.. lo bailada.. nadie te lo quita

Amanda dijo...

¡Y está bien! Así debe de ser, vivir el día a día que es como vos bien decís nuestra única certeza, el resto es construir con ganas nuestros sueños...

Saludines de océano a océano...